Se ha presentado por parte de La Generalitat  Catalana el nuevo modelo de clasificación por espigas del turismo rural de Catalunya, que establece hasta cinco categorías para estos establecimientos y que pretende identificar y avalar los estándares y categorías de servicio para cada una de ellas.
Es un procedimiento de carácter voluntario, ya que está muy relacionado con la comercialización independientemente de que todos los establecimientos han de cumplir la normativa legal. Los dueños de los establecimientos turísticos comunican a la Dirección General de Turismo del Gobierno autonómico el cumplimiento de unos criterios determinados que siguen los parámetros definidos en el modelo. Dicho cumplimiento será verificado por la Generalitat a través de una inspección técnica.


División de categorías: básica, confort, categoría gran confort, categoría superior y categoría singular, y se dan en función de unos parámetros a cumplir, teniendo en cuenta las características del establecimiento, el equipamiento, el entorno o los servicios, entre otros factores.
El director general de Turismo de la Generalitat, Joan Carles Vilalta, ha explicado que este sistema de categorización ayudará a que el turismo rural, cuyos clientes son en un 90% catalanes, se sitúe en el mercado internacional, lo que todavía es “una asignatura pendiente”.

El conseller de Innovación, Universidades y Empresa, Josep Huguet, ha asegurado que el mercado extranjero demanda una identificación clara del producto y que ésta categorización servirá para abrirse al mercado extranjero. En su opinión, el turismo rural catalán es un modelo de “éxito”, que ha superado la fase inicial de crecimiento y ahora afronta una fase de garantía de calidad. Según Josep Huguet, es un segmento que tiene un impacto territorial y social importante, ya que está muy disperso y, aunque es un sector maduro, puede seguir creciendo en calidad y, en algunos sitios, en cantidad.
El turismo rural catalán registró durante el año 2009 más de 320.000 turistas y más de un millón de pernoctaciones. Con 15.216 plazas contabilizadas, Cataluña es la segunda comunidad autónoma en número de casas rurales después de Castilla-León. Desde el año 2003, el número de establecimientos de turismo rural ha aumentado en un 86%.