En la playa hay mil cosas por hacer además de tomar el sol. Una de las actividades que cada vez llama más la atención es el kitesurf: deporte de aventura donde los haya que mezcla ejercicio físico y diversión.

El kitesurf empezó hace poco a ponerse de moda y desde entonces ha evolucionado a pasos agigantados, tanto en técnicas como en participantes. Es un deporte que puede practicarlo casi todo el mundo, así que si estás interesado pero no sabes si será lo tuyo, pruébalo porque te aseguramos que no tendrás problemas para aprender. No importa ni tu edad ni tus condiciones físicas, puesto que a partir de los 8 años en casi cualquier escuela de kitesurf se imparten clases de este deporte de aventura. Ponte el bañador, ponte protección solar y coge una botella de agua para refrescarte; prepárate para disfrutar.

Lo primero que tienes que hacer  es dirigirte a una empresa de kitesurfing cualificada, donde los instructores tengan las titulaciones necesarias y donde el material esté homologado y en estupendas condiciones. Después, si nunca lo has practicado tendrás que hacer un breve curso de kitesurfing en el que te enseñarán a manejar los materiales. Si te has planteado aprender por tu cuenta mejor quítate esa idea de la cabeza porque, aunque no es un deporte peligroso, sí se juegan con fuerzas naturales (agua y viento) que hay que saber manejar.

Para empezar siempre se aprende a controlar en tierra la cometa (kite) y no podrás subirte a la tabla hasta que la controles a la perfección. Por lo general se suele hacer una primera toma de contacto con clases teóricas y prácticas a través de un bautizo de kitesurf durante dos horas.

Después del bautismo recomendamos que vayas más allá. Un curso básico de kitesurf. Durante dos días recibirás clases de 3 a 4 horas de duración por jornada donde aprenderás todo lo relacionado con la metereología, el manejo de los materiales, ejercicos básicos en el agua, iniciación en la tabla y primeras salidas al mar, entre otras cosas.
Con este curso de kite estarás capacitado para ir practicando y poco a poco conseguir una mejora en tu técnica. Te servirá si vas a estar durante un corto periodo de tiempo en la zona costera o si no vas a dedicarte al kitesurf como un hobby. 

Pero si te ha picado el gusanillo no dudes en hacer un curso de perfeccionamiento de kitesurf. Gracias a las clases que recibirás aquí podrás tomar decisiones más acertadas en situaciones en las que la climatología no acompaña, saber reaccionar ante un posible riesgo o aprender alguna maniobra que resulte vistosa. Un sitio que por su climatología tiene mucha actividad es el kitesurf en Tarifa.

Si te gusta hacer las cosas bien y eres exigente también puedes optar por elegir un profesor particular de kitesurf. De este modo toda su atención irá dirigida a ti y podrás aprender de una forma rápida y eficaz gracias a la continua práctica que llevarás a cabo. 

Tendrás la oportunidad de sentir de cerca las olas y el viento. Llámanos y te contaremos más detalles de todo.